También en arquitectura Porto Alegre fue un muy agradable paseo.
La Fundación Iberé Camargo encargó a Alvaro Siza - arquitecto portugés- el diseño del edificio.

Espacios necesarios y no más, alojan la colección de "ciclistas" de Camargo. Las salas dan a un espacio central casi sin conexion visual con el exterior. Las rampas unen los distintos niveles a modo de pasadizos exteriores, que apenas abren pequeños vanos sobre el paisaje.

Las pequeñas entradas de luz, por momentos tamizadas por planos netos, acentúan los volumenes interiores; juego de sombras, cambiantes según el recorrido del sol.



Confusa foto: reflejo sobre la anchísima balustrada de travertino ultra pulido. El ancho no permite "asomarse" al espacio central, siempre las visuales serán cruzadas.




Mi admiración por este edificio.
Elena Iglesias